
No penséis que hoy estoy ociosa porque no es así. He encontrado algunos huequecillos en mi día loco y los he dedicado a mis niñas, o sea, a vosotras.
Quiero terminar con los posts de hoy hablándoos de Adaldrida, esa Hobbit Pija que me tiene enganchada a sus blogs y que me manda premios de lo más originales. Esta vez me ha retado a un meme llamado Do you remember?
Me dice Adaldrida que el Meme consiste en: Menciona un perfume o fragancia que te traiga un recuerdo bonito, y si quieres, comparte dicho recuerdo. Allá voy:
Es muy difícil mencionar sólo una fragancia así que he decidido hablar de varias de forma breve:
1. Colonia S3. Siempre había un frasco de esta colonia en casa de mis abuelos maternos y el olerla me recuerda a los domingos de infancia.
2. Agua de Rochas, First de Van Clef&Arpels, Escape de Calvin Klein, Aqua di Parma y Organza de Givenchy: Son colonias que ha llevado y lleva mi madre. Especialmente rochas en verano y First en invierno. Sólo con olerlas me acuerdo de ella y a 600 km de distancia se agradece mucho tener muestras.
3. Aire de Loewe: Fue la colonia de mi hermana Marta durante muchísimos años y a otros 600 km de distancia es agradable tenerla cerca sólo con abrir una muestra.
4. Cristalle de Chanel: Ummmm... mi primera colonia con complementos. Una caja dorada con colonia, desodorante, crema y jabón... mi madre me hizo esperar un año pero después me compensó con creces. Ahora me cuesta mucho utilizarla pero olerla me hace viajar.
5. Petit Chery y Heno de Pravia: Me recuerdan a mi más tierna infancia. Debo reconocer que la primera me gusta y que la segunda me paraliza. Oler Heno de Pravia supone un regalo y un sacrificio simultáneamente. Me traslada a la más tierna infancia pero me molesta y atrae al mismo tiempo. Cuando me ponen una botella delante no puedo dejar de olerla en una búsqueda frenética y frustrada de recuerdos... ¡quizá algún día consiga recordar!
Y para terminar, además de dar las gracias a Adi por este premio, debo decir que aparte de las colonias, son los guisos lo que más me hace viajar: Fricandó, caldo, panecillos con yema envueltos en clara al punto de nieve fritos. Y todavía más cosas: el olor de monte mojado, el aroma de la chimenea, las castañas, y mil olores más que configuran todos y cada uno de mis recuerdos más tiernos de infancia.
Y ahora si, para terminar, el mejor recuerdo: Kenzo Pour Homme me recuerda al día en que salí por primera vez con mi querido diseñador.
¡Ole por mis cursiladas! ¡¡Hasta mañana!!





































