
Llevo unos días derritiéndome en casa. No sólo me he dedicado a darle un aire al dormitorio sino que he disfrutado de la cocina, del salón y de arreglar los detalles que hacen de mi casa un hogar. Hace ya algún tiempo que os hablé de las fragancias para el hogar (SPRAY y REGALAR SENSACIONES) y no quiero dejar pasar las ideas navideñas sin abordar el tema de nuevo.
Nuestra casa no es sólo el espacio donde comemos y dormimos. Cierto es que para algunos es simplemente eso pero para la mayoría su casa quiere ser más que cuatro paredes. Mi empeño por convertir mi casa en mi hogar se remonta a mi más tierna infancia. No se trataba de tener grandes muebles sino más bien de vivir a gusto y feliz. Mi madre tiene un don especial para eso y nos ha transmitido esa debilidad. A ella le daba por cambiar los muebles de sitio, especialmente en la casa de verano, y yo he heredado esa "manía" compulsiva. El pobre diseñador sabe como está nuestra casa por las mañanas pero nunca sabe lo que va a encontrar cuando vuelva. Os he contado en más de una ocasión esa costumbre y también os he dicho lo que dice la madre de unos amigos al respecto... "esa es la decoración de los pobres"... pues no os voy a engañar... Mi pobreza hace que cambie los muebles de sitio en lugar de comprar cosas nuevas... y me parece divertido y desestresante.

Hay detalles "cosméticos" para el hogar y como adicta a la cosmética y a la decoración os los voy a contar. Bien sabéis que me encantan las fragancias para el hogar. Me parece importante encontrar el perfume personal y el perfume de familia. Me gusta oler una fragancia y acordarme de alguien y me encanta que mi casa tenga su propio olor (procuro que no sea el del tabaco).
¿Qué os propongo? Ahora que se acerca la Navidad me parece importante prepara la casa y sus detalles para que reciban el Nacimiento de Jesús como se merece. No se trata de derrochar ni de volverse loco, pero si compramos locuras para nosotros... ¡cómo vamos a descuidar eso? Mi propuesta es Diptyque y sus velas perfumadas de Navidad. No sólo son velitas, son auténticas maravillas estéticas y olfativas.

Diptyque se ha inspirado en el wycinanki, un objeto cuya historia se remonta a los pastores de las montañas polacas. Apenas terminada su jornada de trabajo, estos pastores solían empuñar sus tijeras de esquileo para tallar motivos geométricos en pieles curtidas o cortezas de árboles. Las piezas así obtenidas servían para filtrar el aire y la luz en sus rudimentarios refugios. Poco a poco la práctica se extendió, los papeles de colores reemplazaron al cuero y los motivos se hicieron más elaborados. Ilustrando pavos reales, gallos y otros animales, coníferas, arreglos florales y escenas de la vida cotidiana, los wycinankis empezaron a utilizarse para decorar interiores, sobre todo durante las grandes celebraciones anuales como la Navidad. Esta técnica artesanal se ha ido transmitiendo de generación en generación, y aún hoy estos papeles calados, considerados como los más bellos del mundo, se destacan como un tesoro del arte popular polaco. En homenaje a la naturaleza y sus criaturas, los wycinankis evocan un mundo de datchas iluminadas, ocultas en lo más profundo del bosque. Expresan el espíritu festivo del fin de año, una época propicia para las decoraciones efímeras y las alegres reuniones ambientadas con la cálida luz de las velas. Para la Navidad 2009, Diptyque se ha inspirado en estas imágenes para crear un tríptico de velas perfumadas que evocan las Nochebuenas de nuestra infancia, en vasos de brillantes colores… Hasta aquí lo que dice Diptyque...

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Yo os comento que tengo una con olor a pino recién cortado que olía antes de desenvolverla. Puede parecer una locura pero huele a pino, a esos pinos frescos de mi infancia. A ese pino que te hace sentir bien cuando llueve en el monte mediterráneo...
Me recuerda a mi infancia en todos los sentidos... mi madre siempre ha cuidado los detalles de forma especial en Navidad. El Belén que pone es rústico, en colores cálidos como el rojo, el tostado y el dorado. Todo él decorado con un marco sencillo en tonos dorados y un saco vacío de café para simular el portal de Belén. Aderezado todo con piñas, que recogíamos en el monte el fin de semana antes de poner la decoración navideña, y una rama grande de magnolia que nos cortaba y regalaba Marcelino, el jardinero del colegio (¡qué bueno era Marcelino!).

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Los motivos en lo que se inspiran las velas navideñas de Diptyque me hacen pensar en los pastores de Belén y eso hace que, para mi, sean aun más propicias para decorar mi hogar en Navidad.
Una vela es mucho más que un tarro con parafina, una vela crea intimidad, da serenidad, da calidez y hace fiesta. Una simple vela cambia en un segundo el aspecto de una habitación y estas me han conquistado por su delicadeza en formas y aromas.

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Os recomiendo vivamente una visita a los puntos de venta y plantearos seriamente la posibilidad de decorar con ellas o de regalarlas como un pequeño tesoro. Las velas son todavía hoy un detalle por descubrir. Son tesoros que encierran mil sensaciones y hay que aprender a valorarlas y olerlas. Una vela no es una simple llama encendida...
Espero que disfrutéis tanto como yo de estos detalles y que vuestras navidades sean muy calidas... si necesitáis ideas escribirme un correo porque tengo miles y mi casa no da para todas...
Os dejo el enlace a Diptyque para que busquéis un punto de venta y un teléfono por si os perdéis en la página: 914 465 121

















4 comentarios:
me encantan los olores yo suelo quemar varitas de incienso siempre el mismo y mis hijos me dicen "que fumando porros" pero de broma claro y en los armario pedazos de almizcle me gusta encender velas aromaticas con olores calidos y orientales a canela y opium supongo que disfrutaria con esas velas
Jo!! Frutas, como te entiendo!!
Yo tengo unos palitos de incienso que huelen muy bien pero el diseñador dice lo mismo que tus hijos!! jajajaja!
También tengo papel de armenia para matar olore (por ejemplo el de tabaco)... pero al chico tampoco le gusta...
Lo más efectivo, hasta el momento, han sido las velas de calidad y los perfumes del mismo estilo... sabe un rato!!
Y sí... por lo que me cuentas... te gustarán estas velas!!
Otra cosilla... has visitado Looks de Looks? Qué te parece? ME encantaría saber tu opinión!!
Un besin guapa!
Hola Kitty
a mi también me encanta los olores en la casa, sobre todo el pino, que es el olor del àrbol de Navidad de cuando yo era niña (ahora está prohibido talarlos), las velas me gustan cantidad pero una vez en el Nacimiento puse una vela y casi prendo fuego a casa... pero lo que me fascina es la decoración de las mesas... casi más que la comida... un abrazo.
Carmen Lilia
¡¡¡Qué chulada de post!!! Lo voy a enlazar en mi columna de cosas interesantes en el blog de Adaldrida...
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