MARKETING SENSORIAL. BRAND CONTENT POR MARÍA S. ZUBIZARRETA


Que el marketing sensorial es relevante no lo duda nadie; que todavía tiene que serlo más en un mercado como el de la cosmética parece el máximo de la obviedad. Sin embargo, reflexionemos un poco al respecto.

Podríamos hablar del tacto, la vista, el gusto o el oído, pero es el olfato el sentido que triunfa en nuestras experiencias. Ningún otro tiene su capacidad evocadora: trae a nuestra memoria vivencias de la infancia, instantes aparentemente efímeros, roces con una persona anónima por la calle… Y es que si allí había olor, éste permanece con nosotros. Lo dicen expertos como Proust en En busca del tiempo perdido o Süskind en El Perfume.

¿A qué huelen las marcas de cosmética? ¿Hay alguna unidad de aromas en las líneas de producto que utilizamos? ¿Cómo nos afecta que un producto de uso habitual cambie su olor? Muchas veces nos esmeramos en escoger un buen perfume y, sin darnos cuenta, lo hemos mezclado con, como mínimo, otros cuatro olores: el de la base del maquillaje, el corrector, los polvos, el autobroceador, la brocha, etc. ¿Nos hemos parado a pensar en cuál es el resultado? ¿Podría meterse ese aroma en un frasco y venderse? Y de ser así ¿lo compraríamos?

Hay marcas con una clara identidad olfativa. Le sucede a Chanel, también a los puntos de venta de Abercrombie & Fitch perfumados con Fierce. Singapore Airlines redondea su gran experiencia con una fragancia propia. En San Sebastián, la casa de bolsos Box lanzó un aroma que resumía su identidad de marca: esencia de piel.

Ejemplos de buen hacer hay muchos: está Clarins y su Eau Dynamisante; también miles de mujeres son fieles a las cremas corporals de Body Shop por sus aromas; Origins está arrasando con su línea de gengibre (la jefa de este blog es especial fan). También hay algunos ejemplos claros de fracasos y tal vez uno de los más olorosos puede ser el de Dior, cuyos aromas llegan a provocar alergias.

Desde que la neurociencia y la psicología de las emociones van de la mano todas nuestras experiencias de consumo suelen estar orientadas. Sin embargo, aún queda margen para que cado uno se pregunte ¿a qué huele esto?

BRAND CONTENT por María S. Zubizarreta

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3 Comentarios

  • Reply
    Anónimo
    03/05/2010 at 10:09

    María, María!!!! siempre tan fantástica!!!!!!!
    Qué suerte tenerte de nuevi por Milcaprichos!!!!
    Gracias!!!
    RS

  • Reply
    frutas
    03/05/2010 at 13:50

    me diras cursi pero yo soy muy de olores de aromas que me recuerdan algo o alguien me encanta cerrar los ojos y "respirar" recuerdos

  • Reply
    Cristina Santigosa Cebrián
    03/05/2010 at 18:51

    ¡Cómo te voy a llamar cursi? Has pillado lo esencial del post!
    Un besazo guapa y gracias por volver. No sabes cuánto me alegra tenerte de nuevo por aquí!

  • Responder

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