LA RUTA DE LAS ESPECIAS SEGÚN DIPTYQUE


Cada fragancia de Diptyque es un viaje apasionante. Oler sus fragancias realmente te lleva a un destino distinto y conseguir ese objetivo no es fácil. En el mercado encontramos miles de fragancias y cada uno puede encontrar la suya. Hay fragancias para cada época del año y para cada momento de la vida, De hecho, como os he dicho algunas veces, es bueno saber elegir la fragancia dependiendo del momento que estemos viviendo. A mi madre le recomendaron una vez elegir una fragancia que le resultara cómoda pero de la que no le costara desprenderse debido a que estaba viviendo un momento difícil cargado de familiares y amigos enfermos. Así lo hizo y desde que pasó esa época no ha vuelto a utilizar esa fragancia. Le resulta molesto y desagradable ese olor. Es natural puesto que las fragancias evocan mejor que cualquier otra cosa los recuerdos (para bien y para mal). Basándonos en esa explicación tan sencilla es natural que se pueda viajar con una fragancia. Si uno quiere transportarse a Marruecos optará por aromas especiados… de pimienta, incienso y nuez moscada. Si lo que pretendemos es viajar a San Sebastián optaremos por la colonia SSirimiri de la Perfumería Benegas de San Sebastián (Gracias María).


FABRICE PELLEGRIN, artífice de Eau Duelle.
Diptyque tiene un don que consiste en crear fragancias que evocan lugares del mundo, viajes. En este caso nos presentan Eau Duelle, un viaje apasionante por la ruta de las especias. La gran protagonista es la vainilla que se va descubriendo en el viaje con distintos matices y aromas. Es una fragancia cargada de detalles. Cuando estuve en la presentación de la fragancia nos mostraron todos sus matices en una mesa muy larga cargada de olores. Fuimos descubriendo la fragancia en cada una de sus escalas para terminar oliendo el resultado. Es impresionante descubrir así una fragancia y es también impresionante el aroma y sus cambios en la piel. Es difícil no enamorarse de Eau Duelle cuando te la presentan y la conoces, cuando el que te la explica es su propio artíficie y te habla de la fragancia como si fuera su bebé. Es un viaje apasionante que os reto a vivir através de la descripción que hace Diptyque de la misma puesto que es tan bonita que no vale la pena cambiarla. Disfrutad del trayecto y, si os convence (raro sería que no), acercaros a vivirla en un punto de venta… ¡no os decepcionará!


Como “la magdalena de Proust”, que nos remite en su libro a un recuerdo extraordinario cuando se prueba, se huele o se toca algo, esta nueva fragancia despierta al niño que cada uno lleva dentro. Pura evocación de una tentación, un recuerdo de crema catalana y otras delicias. La vainilla se encuentra en el origen de aromas consagrados de la Alta Perfumería. Con sus primeros matices, transporta a otros lugares, como una fantasía lejana. Una evidencia, puesto que sus largas lianas trepadoras, originarias de los árboles de la selva tropical de Centroamérica y Méjico, también se cultivan en Madagascar, Tahití, la Reunión o Indonesia. Esencia llena de sorpresas, la vainilla puede incluso encerrar múltiples facetas según su procedencia, seduciendo por sus inflexiones, ora florales, ora golosas, o con notas de cuero, tabaco, especias o balsámicas. En un arrebato desenfrenado, diptyque la desvela de una forma inédita. Exaltada con fantasía y una elegancia inaudita.


Como es terriblemente aventurera, diptyque la transporta por la ruta de las especias, promesa de sueños, exotismo y horizontes lejanos. A lo largo de este periplo imaginario, la vaina original viaja hacia un lugar en el que se produce el encuentro entre Oriente y Occidente, cuando los exploradores se enfrentaban a desiertos, enfermedades, mares turbulentos y riberas hostiles en busca de este tesoro hechizador. Alcanza su plenitud en la riqueza de sus intercambios con las grandes civilizaciones china, persa, india o árabe, a través de escalas mágicas en las ciudades de nombres legendarios, desde Babilonia hasta Goa, desde Venecia hasta Cartago, desde Constantinopla hasta Bagdad… A lo largo de su peregrinaje, se embriaga con especias que se fusionan con ella: cardamomo indio, alemí filipino, enebro asiático o azafrán iraní. Con estas alianzas, la vainilla en diptyque se acicala y se revela, más preciosa que nunca.

A lo largo de su itinerario, llega un nuevo toque inesperado y totalmente adictivo. El calamus representa una exquisita sorpresa, un junco indio que los Tártaros trajeron a Europa en el siglo XIII. Dotado de poderes de inmortalidad según los chamanes chinos, remedio contra el estrés y el insomnio según la medicina ayurvédica, propicio a la meditación para los tibetanos, el calamus seduce por su aroma irresistible que evoca la masa cruda de los petisús. Una nota inesperada y esponjosa, aunque no dulce. De esta unión singular nace una vainilla elegante y nunca olida, bautizada con el nombre de Eau Duelle. Hasta su nombre propio constituye una promesa de contrastes y mezclas.


Una bonita escapada que fluctúa entre la suavidad y el carácter, la feminidad y la virilidad, la vainilla blanca y el olíbano negro. Todo orquestado por el perfumista y “nariz” Fabrice Pellegrin de la casa suiza Firmenich. Eau Duelle se precipita en una explosión especiada, deflagradora y con personalidad. Los aromas de especias frías (cardamomo, baya rosa y azafrán) y la esencia de enebro se estimulan aún más mediante las notas aromáticas frescas del ciprés y el alemí. Luego, la vainilla hace una entrada magistral en un decorado en claroscuro. Por un lado, la vainilla Firnat, vaporosa, golosa y empolvada. Su suavidad queda sublevada por la presencia del paradisone (Fórmula patentada por la empresa Firmenich) y los almizcles blancos, esponjosos y envolventes. Por otro lado, la vainilla bourbon, original y misteriosa, ligeramente ahumada y casi licorosa, resalta gracias al vetiver, los vapores de inciensos de olíbano africano y las inflexiones animales y de cuero del cipriol asiático. ¡La ruta de las especias es impensable sin encuentros imprevistos! Los audaces contrincantes son el té negro de Ceilán y el calamus, que hacen de éste, un viaje único, memorable y precioso.


Detalles:
Eau Duelle ya está a la venta y lo podéis encontrar en 3 formatos distintos:
En vaporizador de 50 ml, 64 €
En vaporizador de 100 ml, 84 €
En perfume sólido de 4.5 g, con un PVP recomendado de 33 € (Me encantan los perfumes sólidos de Diptyque).

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2 Comentarios

  • Reply
    Júlia
    15/09/2010 at 13:35

    Me encanta como escribes los posts!!!

  • Reply
    Anónimo
    28/01/2011 at 12:38

    Hey, I am checking this blog using the phone and this appears to be kind of odd. Thought you'd wish to know. This is a great write-up nevertheless, did not mess that up.

    – David

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