EMBOTELLANDO RECUERDOS

Me gustan las fragancias que consiguen evocar recuerdos, para bien y para mal. Hay algunas que no utilizaría jamás pero que me recuerdan a personas o mementos de mi vida que aun no siendo especialmente agradables no quiero olvidar. Hay otros que son recuerdos de familia que con sólo destaparlos me hacen viajar, y hay otros que son tiernos recuerdos de los veranos de la infancia. El que os traigo hoy pertenece a estos últimos y lo estoy utilizando. Se trata de Essencia de Higo de Campos de Ibiza. Si mis hermanas (y mi hermano) leen esto seguro que saben el porque pero como vosotros no, voy a contaros los motivos.

Mis veranos, desde la infancia, han estado marcados por el monte mediterráneo. Suena muy bucólico pero no es tan Heidi ni casa de la pradera. Sólo son veranos en casa rodeados de encinas, pinos, flores, tierra y agua. No se trata sólo de veranos, también he vivido fines de semana de invierno ahí y lo cierto es que los olores son realmente fascinantes. Ser un crío y jugar por el monte es un lujo. Los vaqueros destrozados y las kikers eran nuestro uniforme de batalla y mi madre no se preocupaba porque fuéramos impecables en el monte. Nos dejaba trastear, subir a los árboles, jugar a las cabañas en el bosque, hacer merendolas entre pinos, jugar al escondite y bajar cuestas en bici sin frenos. Entre las aficiones preferidas de esos críos había dos realmente gratificantes: una era ir a por uvas al viñedo de al lado de casa y otra subir a las higueras a coger higos a media tarde (daba igual que no estuvieran suficientemente maduros).

Cuando Campos de Ibiza me mandó una fragancia llamada Essencia de Higo se me vinieron todos esos recuerdos a la cabeza y aunque soy consciente de que describir en un olor un recuerdo es tremendamente difícil lo voy a intentar:

Notas de coco, frambuesa, mandarina, pomelo y menta te dan la bienvenida a un corazón de cedro y hojas de higo que al reposar se torna en musgo, madera de sándalo y ámbar. Todo ello me recuerda a los olores del mediterráneo desde la primera lluvia hasta el último rayo de sol. Si habéis tenido la oportunidad de vivir temporadas en el monte seguro que podéis reconocer el olor de la tierra mojada por las tormentas de verano, el musgo en diciembre, el rocío de la mañana en otoño, el despertar de las flores en primavera… es todo sutil, nada empalagoso (aunque por mi descripción pueda parecerlo). Para mi, esta fragancia, significa embotellar la esencia del monte mediterráneo de enero a diciembre y, creedme, estando lejos de esos olores y recuerdos, este frasco vale millones.

Para no dejaros sólo con mis recuerdos os invito a probarla y paladearla lentamente porque merece tiempo.

En la página web de Campos de Ibiza podéis ver toda la línea y conocer más detalles: CAMPOS DE IBIZA

¿Alguna sugerencia llena de recuerdos?

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3 Comentarios

  • Reply
    ELEGANCIA EN VERTICAL
    06/10/2011 at 09:19

    Serías una buena catadora de vinos 😉

    Un abrazo.

  • Reply
    Anónimo
    06/10/2011 at 10:33

    Donde se puede comprar??

    Caramelo de Pomelo

    Hace mucho que no pasaba por aquí, pero he vuelto 😉

  • Reply
    Adaldrida
    06/10/2011 at 16:21

    Qué poético y evocador te ha salido este post…

  • Responder

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