EL AÑO EN QUE VIVIMOS PELIGROSAMENTE

Desde hace algún tiempo me ronda la cabeza el título que encabeza este post para este artículo que no tenia muy claro si escribir o no aquí. Hoy he entrado en el blog de Mónica Cruz en SModa por casualidad y hablaba de la ropa de embarazada y lo difícil que es encontrar cosas monas y he pensado que era el momento de utilizar el título de esa película fantástica, con un jovencísimo Mel Gibson, en la que Linda Hunt hace un papel insuperable. Así que aquí me tenéis, soltando la lengua en plan «post protesta».

Con El año en que vivimos peligrosamente no entiendo el 2012 o el recién estrenado 2013, me refiero a septiembre de 2012 en adelante. Digo que vivimos peligrosamente porque al igual que Mónica Cruz, siento que las embarazadas españolas estamos completamente out en los departamentos de diseño de las firmas de ropa que venden en España y han decidido que las embarazadas parezcamos sacos o señoronas. Me explicaré:

Hace 6 años estaba embarazada de mi primer retoño, el bicho. Para cuando empecé a necesitar ropa de embarazada Zara inauguró su colección Zara for Mum. Yo me compré un vaquero tobillero, un vaquero blanco, un vaquero negro y alguna blusa y mi hermana mayor me regaló otro vaquero. Estaba encantada porque justo con mi primer embarazo parecía que las firmas más económicas sacaban colecciones para nosotras. En H&M encontré partes de arriba estupendas.

Hace 2 años y poco estaba embarazada de mi segundo retoño, el garbanzo. Encontré un vaquero en Zara for Mum que me iba bien y que he terminado de destrozar en este tercer embarazo. En H&M encontré un vaquero cómodo para el principio del embarazo y un vaquero gris fantástico que destrocé en el postparto. En COS compré alguna camisa blanca básica con detalles. En ZARA encontré los clásicos jerseys de botones en los puños que cedían bastante.

Ahora estoy embarazada de 8 meses, la niña. En verano intenté localizar pantalones de rebajas de Zara for Mum y sólo encontré uno negro en su página on-line. En septiembre Zara decidió eliminar esa línea. En septiembre fui a H&M a por un vaquero cómodo y mono como el gris del embarazo anterior y me quedé completamente chafada al descubrir que habían lanzado una línea de pantalones tipo vaquero en un tejido muy sintético que, eso sí, no hacía falta planchar. Una caca de vaqueros y tejidos que me compré por desesperación pero que me hacen sentir bastante choni. En Noviembre fui a Zara en busca de jerseys básicos de la línea de botones en los puños. Mi sorpresa fue que habían decidido que las tallas serían más justas y los largos más cortos. Supongo que eso es una ventaja cuando no estás embarazada pero en mi caso, un jersey de esos rescatado de mi último embarazo en la talla M me va bien mientras que uno de los nuevos en la talla L me va más que justo. Decepción total. Para rematar mi indignación, fui a El Corte Inglés a ver qué ofrecían en su marca Alïa.

Muy triste la experiencia pero encontré una chaqueta de punto azul marino con el cuello redondo que me podía hacer un buen papel. Momento tallas: En lugar de tallar de 2 en 2, tallan de 4 en 4. Eso es: Una S es una 38, una M es una 44, una L es una 48 y una XL es una 52. Por si fuera poco, sólo disponían de L y XL. Podéis decir que es natural pero… ¡no! Resulta que las señoras de 55 para arriba se llevan las tallas porque disimulan mejor el cuerpo de tipo manzana. Me parece muy lógico que una quiera verse mona pero… un poco de caridad! Señoras! Cien mil tiendas pensando en ellas y se van a las 4 que piensan en nosotras… en fin…


Supongo que decir que este año las firmas nos han hecho vivir peligrosamente a las embarazadas no necesita más explicación. Gracias a Dios, Clarins no ha decidido retirar el Huile Tonic de sus lineales y eso me hace tremendamente feliz porque no imagino un embarazo sin él. Suerte que Clarins no me ha dejado.

También te puede interesar

5 Comentarios

  • Reply
    ELEGANCIA EN VERTICAL
    23/01/2013 at 13:48

    Es triste tener que recurrir a tiendas de ropa específica para este estado, como he hecho yo, porque… ¡Han de cuadrar con tu estilo, gama de colores…! Y no es en absoluto fácil: Te gusta un vestido, pero sólo lo hay en un color que no te favorece o no hay tu talla o… Al final optas por comprar lo que mejor te cuadra, pero no "el vestido de tu vida", que, en otras circunstancias, encuentras por casualidad después de tardes enteras de tiendas inagotables.

    Con respecto a la cosmética, también uso este aceite de Clarins y una crema anti-estrías de Jeanne Piaubert. Son productos que ambas casas tienen en el mercado hace tiempo, que ya había utilizado por otros motivos y que merecen mi confianza.

    Un beso, Kitty (este sí que lo has escrito tú 🙂

  • Reply
    Adaldrida
    23/01/2013 at 19:00

    Maravilloso post, y te dejo una anécdota de mi abuela: le gustaban los vestidos amplios en tonos turquesa y verde agua, por lo que su gusto y el mío coincidían en ese punto. Vio uno así en PreNatal un poco antes de nacer una de sus nietas. Preguntó por él a las dependientas y le contestaron despectivamente: eso es de premamá. a lo que ella repuso: ah sí… pues yo soy pre abuela, sáquemelo por favor…

  • Reply
    Cristina Santigosa Cebrián
    23/01/2013 at 19:31

    Niñas, efectivamente, no es nada fácil pero tampoco es imposible. Yo busco cosas muy básicas y añado complementos para no verme ñoña pero a estas alturas es ya bastante complicado porque soy una auténtica peonza.
    Adaldrida, de los vestidos… Yo entiendo que la ropa de embarazada es muy cómoda también cuando no estas embarazada pero me molesta ir a comprar ropa y no encontrar. Lo de las faldas y los vestidos… Me gustan para mitad del embarazo pero al final del mismo son un auténtico suplicio porque no te ves los pies y ponerte medias es una odisea así que me dan más igual ahora mismo.
    Un beso a las dos y gracias por estar aquí.

  • Reply
    ángeles
    24/01/2013 at 17:37

    Como nunca he estado embarazada no sé ni siquiera donde se vede la ropa.

  • Reply
    Anónimo
    14/02/2013 at 18:02

    Kitty, no puedes tener más razón.
    El embarazo, ese estado en que le la roap se convierte en un problema en lugar de una solución.
    Cata

  • Responder

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

    Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

    Cerrar