LISTA DE REYES: LA PRAIRIE

** Este post se completa con un álbum de fotos en nuestra página de Facebook en el que compartimos los hipotéticos deseos de una mujer La Prairie y su hija aspirante.

La Prairie es parte de una herencia. Es un legado que pasa de madres a hijas. Es como el vino, que sólo se disfruta en plenitud cuando el paladar está desarrollado y entrenado.

Para ahondar en esta idea, hemos pedido a una madre 100% La Prairie, un gran reserva, y a su hija de 21 años que hagan juntas la Lista de Reyes. Pilar hija es una universitaria en pañales, con un novio italiano del que se despidió con promesas de amor eterno al terminar el verano, y otro barcelonés de buenas maneras, pero que no sabe besar.

Pilar madre considera una bata blanca, almidonada e impoluta una buena carta de presentación, del mismo modo que los zapatos limpios o llevar pendientes para ir a la oficina son los mínimos exigibles.

Pilar hija no sabe muy bien qué es el polvo, porque no lo ha pasado en su vida «¿Son esas partículas que flotan o son las pelusas que se han formado en los rincones de mi dormitorio en el Colegio Mayor?» Si su madre se entera de semejante despropósito…

Total, que antes de sentarlas a escribir juntas la Carta de Reyes hemos pensado que lo mejor es someterlas a un pseudo test Rorschach al estilo Mil Caprichos. Les mostramos la misma fotografía a las dos, y cada una nos dice qué ve y/o qué le sugiere la imagen.

Vamos allá:

Madre: Un caballero.
Hija: Peli de hace cien años.

M: Monísima.
H: Yo, cuando sea como tú has soñado que sea (que lo seré, soy parte de una saga).

M: Brillante.
H: Retorcido, aunque le reconozco un punto.

M: La Prairie, buenos momentos, exquisitez.
H: Restos en los dientes. Al menos hay champagne para enjuagarse.

M: Limpia, guapa.
H: Fresca, guapísima.

M: Perfeccionarse, aprender de los errores.
H: Quiero una cámara como esa para grabar las fiestas sin tener que ir con la cámara en la mano.

M: Estupidez. Ordinariez.
H: Mola, quiero una.

M: Cuidar, conservar.
H: Grasa, un rollo patatero ponerte con esos pringues.

M: Un clásico, un remedio para todo.
H: Una marca de toda la vida. La encuentras en cualquier sitio.

M: No lo entiendo.
H: Quiero conocerle y fugarme con él.

M: Se preocupa por su imagen. Me gustan los detalles.
H: Creo que es italiana, de esas que salen en mil blogs.

M: La Prairie nunca falla. Reconozco cuándo están detrás a la legua.
H: A este plan si te acompaño, mamá.

M: Vaya tomadura de pelo.
H: ¡Estos asiáticos están locos! Si a ella le gusta…

M: Demasiado forzado, aunque la idea del bañador me gusta.
H: Me encanta. Yo así, sí me pongo un bañador.

Hasta aquí hemos llegado. Cada quien decidirá cómo de preparada está Pilar hija para ser una Mujer La Prairie. Y ahora, si queréis saber cómo sería su lista de Reyes, podéis verla en nuestro álbum de Facebook.

Aunque la lista llegue tarde (ya es 5 de enero), nos parece que el post merece la pena. No sé si estáis de acuerdo.  

* Importante: Ni este post, ni el álbum que le acompaña están patrocinados por La Prairie.

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3 Comentarios

  • Reply
    ángeles
    06/01/2013 at 11:07

    Absolutamente irresistible, me ha encantado.

  • Reply
    RECIEN LLEGADA
    08/01/2013 at 15:37

    Genial ¡
    Felicidades , a la hija y a la madre no le han faltado detalle.
    Beso
    Delia

  • Reply
    MARÍA S. ZUBIZARRETA
    08/01/2013 at 18:29

    Nos encanta que os guste, gracias. Lo más preocupante es que madre e hija han estado tan contentas que piden volver a aparecer en el blog. ¡Miedo nos dan!

  • Responder

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