MAQUILLAJE, ¿CÓMPLICE O TIRANO?

A principios de mes, el New York Times lanzó la pregunta de si el maquillaje ayuda a la autoestima de las mujeres o si, por el contrario, es un elemento que nos retiene en corsés del pasado, nos somete a prejuicios y lesiona nuestra condición de personas, cosificándonos.

El periódico activó, para afrontar esta discusión, uno de sus foros de debate online y nos ha parecido interesante recuperar los textos que, a propósito de la polémica, se han publicado. También nos parece que merecen un vistazo los comentarios que han provocado entre los lectores. Son, en general, textos breves escritos por periodistas, maquilladores o autores de libros sobre el tema. Escribe también la dueña de una marca relativamente pequeña, Mally Beauty, como única vez desde el lado de la empresa.

Los rostros más mediáticos sí viven la tiranía de su imagen pública y, sin duda, 
sus deslices se reciben como agua de mayo por revistas populares.

La cuestión que se debate de fondo no es nueva, pero el origen concreto de esta reciente discusión sí: Un estudio realizado por petición de Procter & Gamble a finales de 2011. En éste se identificaba, entre otras cosas, el maquillaje como placebo. Sus conclusiones respaldaban declaraciones del lado de las marcas, como éstas de Bobbi Brown “We are able to transform ourselves, not only how we are perceived, but how we feel”; y también tumbaba prejuicios como el de que las mujeres inteligentes no necesitan maquillarse «Smart chicks don’t spend hours looking in the mirror. That would be vain; a waste of time, quelle Narcissus and all that».

Campaña de 2011 firmada por Koleston Brasil (Wella): con la excusa de lo feas que suelen ser las fotos de carnet, la marca propuso a las mujeres un cambio de imagen y una instantánea para inmortalizar la imagen mejorada después de una puesta a punto. Esta nueva fotografía sustituiría a la menos favorecida.

Bloggers y periodistas reaccionaron de inmediato al informe de Procter & Gamble. Se argumentaba que el estudio era «un encargo de una compañía que controla marcas como CoverGirl, D&G Makeup, Pantene, Olay o Max Factor» y, por lo tanto, era probable que estuviera sesgado. Además, muchas feministas se vieron en la obligación de pronunciarse, y a ellas se sumaron otros investigadores compartiendo sus conocimientos y opiniones.

La duda sobre la objetividad del informe ha acompañado desde el primer 
momento este trabajo, a pesar de estar firmado por investigadores de la 
Harvard Medical School o del Massachusetts General Hospital, entre otros centros.

Como os decíamos al principio, el New York Times ha recuperado ese debate. Aquí os dejamos unas líneas de cada uno de los 7 textos publicados por el diario con objeto de aportar documentación añadida al informe y para incentivar la participación del público. También aportamos algún dato sobre cada autor y, siguiendo la premisa del informe, compartimos una fotografía de cada uno, que siempre resulta reveladora. Los textos originales son breves y fáciles de leer, por lo que os animamos a conocerlos.

En este primer post vamos a compartir dos de las siete columnas, las cinco restantes vendrán mañana, en un segundo post.

Natasha Scripture, blogger y colaboradora del Huffington Post, afirma:

«I don’t think I’m ugly without it (makeup). It just makes me feel like I’m presenting a slightly better version of my natural self; even if the difference is only noticeable to the discerning eye. The point is that a harmless touch of makeup makes me feel better. I wear it for myself, not for anybody else. If you’re unhappy with yourself, there’s not much a Bobbi Brown Caviar Eye Palette can do. That sought-after “glow” has to come from within.»

Aquí tenéis su texto completo, Red Lips Can Rule the World.


Phoebe Baker Hyde es autora de «The Beauty Experiment: How I Skipped Lipstick, Ditched Fashion, Faced the World without Concealer, and Learned to Love the Real Me», libro en el que relata cómo, ni el maquillaje, ni la moda han sido factores determinantes para mejorar su autoestima.

«Why do alternate approaches to womanhood still surprise and threaten us, and why, 93 years after women gained the vote, do so many of us still feel like we are making important choices about life from down on our knees, the decorative flourishes of womanhood having become a required, yet resented, battle strategy?»

La columna  se titula Must this Get Political?

Nota: El informe en cuestión se titula Cosmetics as a Feature of the Extended Human Phenotype: Modulation of the Perception of Biologically Important Facial Signals.

El resto de textos en MAQUILLAJE, ¿COMPLICE O TIRANO? (II), que publicamos mañana.

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3 Comentarios

  • Reply
    Ines Rocha
    15/01/2013 at 13:41

    Para mi ,cómplice y gran aliado!!!

  • Reply
    ángeles
    16/01/2013 at 09:57

    Por mi parte cómplice total ya que me veo muchisimo mejor con él y forma parte de mi rutina diaria.

  • Responder

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