QUEMARSE

El título de este post puede dar pie a confusiones. Hay muchas maneras de quemarse. Hay quién se quema en la playa, hay quién se quema con sus jefes, hay quien se quema hablando de más, hay quién se quema comiéndose la cabeza y hay quien se quema cocinando. Soy poco dada a tomar el sol, no es una cuestión de proteger la piel, es más un tema de pereza. No me gusta pasar calor así que no me muero por derretirme en mi toalla en la piscina. Es más probable que me quema por pasar el tiempo en el agua. Quemarme por cansancio puede pasarme, quemarme por hablar de más… ¡quién no se ha quemado alguna vez así? Pero lo de quemarse en la cocina es algo habitual en mi. Mi señor esposo dice que tengo las manos especiales porque no me quemo al sacar las cosas del microondas. Ante un mismo plato, a mi me parece que está templado y a él le parece que está ardiendo… y así divaga cada vez que intenta sacar un plato caliente del micro (a mi me parece que debe opinar que soy un “V” encubierto pero no se ha pronunciado al respecto).

«Hay quién se quema en la playa, hay quién se quema con sus jefes, hay quien se quema hablando de más, hay quién se quema comiéndose la cabeza y hay quien se quema cocinando»

Cuando me quemo de verdad, y ya me ha pasado varias veces, es cuando no hago caso a mi madre. Ella me enseñó que los calamares tienen que estar muy secos para poder cocinarlos con aceite porque sino… ¡saltan! Esa labor de secado tiene que ser minuciosa pero yo a veces no soy minuciosa secando el calamar. El viernes fue una de esas veces. Iba a hacer calamar a la romana. Una maravillosa y fácil receta. Compré un buen calamar en la pescadería y preparé un buen rebozado* y calenté el aceite. Tenía ya casi todo el calamar frito y cuando estaba terminando la última tanda… ¡zas! ¡Saltó una anilla de calamar! Si sois un poco cocinillas sabréis que cuando un calamar salta no lo hace discretamente… ¡salta a lo grande! ¡y con mucho aceite hirviendo! Así que saltó un buen chorro de aceite que estalló contra la campana de la cocina, las paredes, el buen marido y mi ojo… sí… mi pobre ojo… Pero no hay nada que no solucione un buen chorro de agua fría para poder acabar la fritura y atender después las heridas. Al calamar saltarín lo mandé a la basura, el resto nos lo comimos. Delicious.


¿Cómo evité que la quemadura fuera a más? Años y años utilizando lo mismo y sigue siendo igual de eficaz que cuando era pequeña. Eight Hour Cream de Elizabeth Arden. Siempre tengo un tubo para emergencias. Esta vez no encontré el tubo pero sí uno que me regalaron en Navidad y que tenía guardado en un cajón. Me embadurné media cara con Eight Hour y problema solucionado. Ni rojez, ni ampolla, ni rastro de la quemadura. No me he puesto a investigar qué tiene esta crema. Nunca me ha parecido necesario. Lo que sé es que funciona, que ayuda a regenerar la piel y que la deja como nueva. Es un maravilloso bálsamo labial y una buena mascarilla para aplicar una vez a la semana. Es un fantástico multiusos que descubrí gracias a que puse la mano sobre una plancha cuando tenía 5 años (no me juzguéis, la plancha era tan brillante que no pude evitarlo).


Como apunte complementario a este maravilloso producto quiero recomendar otra crema para tener en el botiquín de básicos porque me parece imprescindible: Blastoestimulina en crema. Se vende en farmacias. Yo la descubrí gracias a una vecina que es enfermera, Ana, y la necesité tras el parto de mi segundo retoño. Han pasado más de cuatro años y desde entonces nunca falta en casa. El diseñador se ha caído con la moto esta semana y tiene alguna quemadura desafortunada que estamos tratando con esta crema. Mano de santo. Ayuda a cicatrizar, regenera la piel y tiene un poco de antibiótico lo que hace que las heridas abiertas no se infecten.

Dos buenas cremas básicas en el neceser y en el botiquín. Comprobado que funcionan.

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*Si alguien necesita la receta del rebozado, un comentario y la paso.

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19 Comentarios

  • Reply
    Gadirroja Lapinturera
    01/06/2015 at 19:17

    Aunque debo reconocer para ser sincera, que pensé que las quemazones iban por otros derroteros (cuando una lleva más de 5 años y conoce a gente que de quienes bebió, piensa en otras hogueras jajaja), me ha gustado mucho el post.
    Curiosamente, conocía la Blastoestimulina pero para menesteres más ginecológicos del estilo del que has comentado, no sabía que su pomada tuviera también estas propiedades que nos comentas, así que me ha gustado mucho descubrirlo.
    Con respecto a la línea 8 hour, no hay "milagro" del que no la crea capaz, siempre tengo en casa alguno de sus productos, aunque justamente me pilláis ahora sin ninguno (es decir, que me toca solucionarlo).
    Un abrazo!!

  • Reply
    Pretty Little Lawyer
    01/06/2015 at 21:46

    Me ha encantado la manera de introducir el post de hoy.
    Un besito 🙂

    Pretty Little Lawyer

  • Reply
    Anónimo
    02/06/2015 at 07:08

    Què buen post. Divertido y süper práctico. Gracias

  • Reply
    Ines Rocha
    02/06/2015 at 07:39

    No conocía la crema Blastoestimulina,pienso comprarla y a ver que tal…

  • Reply
    MARÍA S. ZUBIZARRETA
    02/06/2015 at 09:25

    Kitty, me ha encantado el post. Tanto el enfoque como los productos que recomiendas. Pura información útil. Qué bien que vuelves a publicar!!

  • Reply
    Júlia
    02/06/2015 at 11:35

    Hace tiempo que leo sobre la Eight hour, y solo faltaba leerte a tí, para ya sí probarla!

  • Reply
    ángeles
    02/06/2015 at 11:53

    Yo sí tengo Eight hour y es cierto que vale para casi todo. La otra no la conocía así que tomo buena nota de ella pues como ya os dije me fío mas de vosotras que de la publicidad.

  • Reply
    Adaldrida
    02/06/2015 at 15:18

    Menos mal que pudiste solucionarlo. Yo no puedo soportar el olor de esa crema pero uso Aquaphor.

  • Reply
    lucrecia
    02/06/2015 at 16:50

    conoci eight hours casi por casualidad. Nunca había leído sus propiedades ni la fama que le precede y desde que me la regalaron no se vivir sin ella.
    La blastoestimulina solo la utilice una vez con fines ginecológicos pero es verdad que estupenda como cicatrizante todo lo que comentas. Habra que ponerlo en practica!

  • Reply
    Cristina Santigosa Cebrián
    02/06/2015 at 17:43

    Gadirroja… ya sabes que una se puede quemar de muchas maneras… sobre protección solar y quemaduras hemos hablado muchísimas veces! Seguiremos haciéndolo.

  • Reply
    Cristina Santigosa Cebrián
    02/06/2015 at 17:44

    Pretty Little Lawyer:

    Muchísimas gracias por tu comentario. Me alegra mucho comprobar como viniste un día, nos leíste, nos comentaste, y te has quedado. Mil gracias!
    Un abrazo,

    Kitty

  • Reply
    Cristina Santigosa Cebrián
    02/06/2015 at 17:44

    Anónimo: Muchas gracias!

  • Reply
    Cristina Santigosa Cebrián
    02/06/2015 at 17:46

    Inés Rocha:

    ¡Gracias por tu comentario! La blastoestimulina para mi gusto es básica en botiquín de primeros auxilios, junto al yodo, el agua oxigenada, el suero (especialmente cuando hay niños) y las gasas. En la farmacia te dirán mil utilidades más.

  • Reply
    Cristina Santigosa Cebrián
    02/06/2015 at 17:47

    María:

    ¡Yo estoy contenta de volver a publicar! Robo tiempos de cinco minutos en cinco minutos, mientras caliento la cena o los niños se ponen el pijama. ¡No hay minuto que no se pueda aprovechar!

  • Reply
    Cristina Santigosa Cebrián
    02/06/2015 at 17:49

    Júlia!
    Siempre es una alegría tenerte aquí. Debo decir que el día en que empecé el blog escribí varios posts. Este mes hace 7 años. Uno de esos primeros posts fue sobre Eight Hour: http://www.milcaprichos.com/2008/06/eight-hour-cream-de-elisabeth-arden.html
    Han tenido que pasar 7 años para que vuelva a darle el protagonismo que merece!

    Un petó guapa!

    Kitty

  • Reply
    Cristina Santigosa Cebrián
    02/06/2015 at 17:50

    Ángeles:

    Un placer tenerte siempre aquí. Se que te gustan las uñas maquilladas naturales y ahora vemos que además coincidimos en la eight hour cream. Me gusta!

    Gracias por tu comentario!

    Un abrazo,

    Kitty

  • Reply
    Cristina Santigosa Cebrián
    02/06/2015 at 17:53

    Rocío:

    A mi una de las cosas que me costaban de adolescente de la eight hour era el olor. Ha pasado a formar parte de mis recuerdos olfativos y ya le tengo hasta cariño pero es verdad que es especial. Tenían hace muchos años en Elizabeth Arden una mascarilla desincrustante maravillosa que descatalogaron y que olía muy mal pero no he probado una mascarilla más eficaz para limpiar los poros… o al menos ese es mi recuerdo… lástima que la retiraran.

    Siempre es un placer tenerte aquí, gracias!

    Un abrazo,

    Kitty

  • Reply
    Cristina Santigosa Cebrián
    02/06/2015 at 18:03

    Lucrecia:

    La blastoestimulina con fines ginecológicos acostumbra a ser al 2% y en formato spray. Es verdaderamente maravillosa, no se yo qué habría hecho sin ella. La blastoestimulina en pomada es al 1% y yo la utilizo también para tratar la piel después de las sesiones de láser o fotodepilación.

    Lo de la eight hour es universal… no te parece?

    Un abrazo,

    Kitty

  • Reply
    Júlia
    05/06/2015 at 11:17

    Leído! Gracias!
    Cae fijo 😉
    Un petonàs

  • Responder

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